En el mundo al revés, si te matan…¡es culpa tuya!
“¡En algo andaría metido!”, “seguro que estaba en algo“,…
En las geografías del terror, la violencia y la impunidad es un paisaje común escuchar frases como estas cada vez que ocurre un hecho de violencia, especialmente cuando asesinan a alguien.
Sólo en un mundo que está al revés impera esta lógica perversa: Si te mataron, es porque te lo buscaste. Se disculpa al victimario y se culpabiliza a la víctima. Si bien son frases comunes que se escuchan a media voz y con un tono de miedo en muchos barrios populares azotados por la violencia o en zonas de conflicto armado irregular, pocas veces podremos verlas publicadas por una institución pública.
Pero en la ciudad de Medellín se afirma esto sin ningún tipo de complejo desde la Alcaldía:
“A diferencia de las encuestas que salen a la luz pública, muchas de ellas indicando que la ciudad de Medellín es un lugar peligroso en términos de protección de la vida y los derechos humanos, haciendo un análisis minucioso de las dinámicas asociadas a la seguridad y a la convivencia en la ciudad, se tiene que la mayoría de las personas que son víctimas de homicidio, han tenido relación con grupos delincuenciales.
Es decir, un ciudadano “legal”¹, tendría una probabilidad mayor de vivir por muchos años sin ser víctima de homicidio, a diferencia de algunos que por buscar un rápido ascenso económico, toman los riesgos que implica el pertenecer al crimen, donde en la mayoría de los casos el único camino plausible, la luz al final del túnel, es ser víctima de homicidio. [¹Que respeta las normas y leyes].”
Esta perla es producto del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia –SISC- (Programa de la Secretaría de Gobierno de la Alcaldía de Medellín), y fue publicada en noviembre de 2010 en su “Documento para el Diálogo Ciudadano. Resumen octubre 2010″. La conclusión del documento es clara:
“Es por esto que la probabilidad que tiene una persona, de ser un día cualquiera víctima de homicidio es de 1 caso entre 448.361 “
Hay muchas más perlas en este informe, que pretendía dar respuesta al Informe de riesgo No 016-10 lanzado por el SAT de la Defensoría del Pueblo en septiembre de 2010 (para mayor información → En alto riesgo once comunas de Medellín: Defensoria del Pueblo). Según el Informe defensorial, “298.436 personas que viven en 54 barrios de 11 comunas de la ciudad, se encuentran en situación de alto riesgo de padecer desplazamientos forzados intraurbanos, amenazas, atentados, asesinatos, restricciones a la movilidad, entre otras vulneraciones. (…) [El informe] señala las comunas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 13 así como los corregimientos de San Antonio de Prado, San Cristóbal y Altavista, como las zonas de más alto riesgo de la ciudad.” (IPC)
El panorama en la ciudad era algo así como esto:
Como nos cuenta el IPC, para la Defesnoría, los “Transportadores, estudiantes, docentes y directivos docentes, líderes comunitarios y religiosos, figuran como los grupos poblacionales más expuestos al riesgo”. El SISC no lo ve así, “y es que se hace tanto énfasis en los grupos delincuenciales debido a que realmente los integrantes de estos están en permanente riesgo, un primer acercamiento permite evidenciar que como mínimo un integrante de estos, debería tener un riesgo de un caso entre 80.000 personas, sin embargo, el riesgo bien podría ser mayor, eso sin hablar que muchos de estos delincuentes, no llegan nunca a acaudalar grandes recursos, si no que terminan dando su vida para enriquecer al capo de turno ¿entonces para qué asumir tantos riesgos? Ahora, el mito de que en la ciudad se limita la movilidad o de que las personas no pueden entrar a ciertas comunas, se desmiente en la medida que los datos de homicidio arrojan una probabilidad de 1 caso entre dos millones de ser víctima de homicidio por fuera de la comuna de residencia, en contraste con una probabilidad de 1 caso entre novecientos mil de serlo en la misma comuna en que reside, este último mucho más alto en términos de riesgo de hecho” (SISC).
¿Cuestión de punto de vista?
No creemos. En el mundo al revés las estadísticas se manosean y utilizan a conveniencia para presentar como ‘normalidad’ lo que a todas luces debería considerarse como una ‘anormalidad’.
¿Y por qué sacamos ahora este mapa del año pasado?
Porque el mencionado SISC vuelve a la carga con otra de sus perlas. Hace unos días, el pasado 11 de septiembre, proclamaba: “Un nuevo día sin muertes violentas en Medellín“. Lo realmente impactante de la noticia es lo que nos cuentan después: “Pero esta no es la primera vez que esto ocurre, en 2011 han sido ya seis los días en que en Medellín no se presenta ninguna muerte violenta.”
¡6 días! ¡6 días sin muertes violentas y 248 días con! Sin duda se debe tratar del mundo al revés. La alcaldía de Medellín debería cambiar su estructura de ‘Seguridad y Convivencia’ y escuchar más a las organizaciones defensoras de derechos humanos de la ciudad para revertir esta dramática situación.
Con este tema, que seguiremos trabajando, abriremos la serie cartográfica Postmetrópolis.
Fidel

